top of page
Search

Cuando la comida deja de ser hogar

Hoy me llegó una newsletter de Gloria Lucas, ella es activista de trastornos de la conducta alimentaria y su narrativa es bastante distinta a la tradicional.


Habla de cultura, identidad, colonialismo, pertenencia y reducción de daños.


El título del texto era:“How Maíz is Changing My Relationship with Food as a Person Living with an Eating Disorder”.


"Cómo el Maíz está cambiando mi relación con la comida como persona viviendo con un TCA"


Y una vez que empecé a leerlo, no pude parar.




Gloria describe cómo, cuando era niña, alimentos como frijoles, huevos y guisados eran lo que había en casa porque era lo que sus papás podían comprar.


Y veía a otros niños, aquellos que comían más comida “de la calle” o comida para llevar, como los niños con suerte. Los que tenían dinero.


Eso era lo que ella pensaba entonces. Pero años después, viendo hacia atrás, empezó a notar algo distinto: que esos alimentos también habían sido una forma de vínculo, historia y continuidad cultural.


Mientras la leía, me acordé de mi abuelita Velia (la mamá de mi papá). De ayudarle a hacer tortillas de harina y de maíz, de poner mermelada al niño envuelto, de recuerdos cotidianos que en ese momento parecían pequeños.


Y también de cosas menos agradables, como verla matar una gallina para poder comer.

Supongo que eso también forma parte de lo que significa alimentarnos: la cercanía con la vida, con el cuidado, con el trabajo que existe detrás de la comida.


Pero algo pasa. Y justamente eso describe Gloria en su texto.


Con la globalización, la cultura de dieta y ciertos discursos sobre salud y alimentación, muchas veces empezamos a alejarnos de esos vínculos.


Poco a poco, algunos alimentos dejan de sentirse como hogar, memoria o cotidianidad y empiezan a verse principalmente desde el control, las calorías o el miedo.


Algo que me impactó del texto fue esta idea de que mantenernos en relación con nuestros alimentos culturales también puede ser una forma de continuidad, de recordar quiénes somos.


Porque quizá parte de la desconexión con la comida no ocurre únicamente a nivel individual, sino también cuando perdemos vínculo con aquello que alguna vez nos dio pertenencia, historia y sentido.


Y no se trata de romantizar el pasado ni de decir que todo lo cultural es automáticamente seguro o sano. Pero sí de preguntarnos qué pasa cuando los alimentos dejan de ser relación y se convierten únicamente en control.


La cultura de dieta nos enseñó a checar nutrientes, calorías y etiquetas, pero rara vez nos enseñó a ver el vínculo. A veces sabemos perfectamente cuántos carbohidratos tiene una tortilla, pero hemos perdido la historia, la memoria y las manos que existen detrás de ella.


Algo que también me conmovió fue la forma en la que habla del maíz. La nombra como “ella”, como algo vivo, cercano, digno de cuidado y reconocimiento.


Hay una frase que no he podido dejar de pensar:


“I purposely began adding her to my diet not thinking about weight-maintenance but as an everyday act to reconnect.”


“Comencé a incluirla intencionalmente en mi alimentación, no pensando en mantener un peso, sino como un acto cotidiano de reconexión.”


Gloria está viendo al maíz como algo generoso, abundante, ancestral. Algo que sostiene incluso a quienes desprecian a las comunidades de donde viene. Y me parece hermoso.


Otra frase que se me quedó grabada:


“Eating disorders cannot form when maíz is sacred and the person in relationship with corn is sacred.”


“Los trastornos alimentarios no pueden surgir cuando el maíz es visto como sagrado y la persona que se relaciona con él también lo es.”


No me parece que lo plantee de una forma simplista, y sí creo que hay algo profundo e importante ahí.


Tal vez parte de sanar también tenga que ver con volver a mirar ciertos alimentos, y a nosotras mismas, desde un lugar más digno, más humano y más conectado.



Si les interesa este tema, de verdad les recomiendo muchísimo leer el texto completo de Gloria Lucas.


Además, su Patreon es bastante accesible y tiene muchísimo contenido valioso.





 
 
 

Comments


Sígueme en redes sociales para ver mi contenido

  • Instagram
  • Facebook
  • Whatsapp

kg.nutricion@gmail.com+ 52 (867) 129 1815

Nuevo Laredo, México

©2020 by Karla Garza Nutrición. Proudly created with Wix.com

bottom of page