Qué decirle a tu gastroenterólogo/a si tienes síntomas digestivos y una relación complicada con la comida
- kgnutricion2
- Apr 7
- 3 min read
Updated: Apr 9

Hace unos años, en un congreso de la Academy for Eating Disorders en Monterrey, escuché al Dr. Philip S. Mehler hablar de un caso que se me quedó grabado.
Era una paciente a la que ya le habían realizado múltiples estudios gastrointestinales sin encontrar una causa clara para sus síntomas.
Y algo que él mencionó (en un tono de frustración), fue que le parecía increíble que nadie se hubiera detenido a hacer preguntas más profundas. Preguntar sobre su forma de comer, su historia, su contexto.
Con el tiempo, se entendió que se trataba de una persona con anorexia que no había sido diagnosticada.
Y también dijo algo muy importante:
que no siempre se puede ver lo que no se ha aprendido a buscar.
Cuando falta una parte de la historia
Esto no es una crítica hacia los/as profesionales de la salud.
Es una realidad.
A muchos/as no nos forman lo suficiente para identificar cómo los trastornos de la conducta alimentaria (o desórdenes alimentarios) pueden impactar el cuerpo, ni para reconocer cuando alguien puede estar en riesgo.
Y por el otro lado, las personas que consultan tampoco siempre saben que hay algo más pasando.
Cuando algo no termina de hacer sentido
A veces, los estudios salen normales, pero tú no te sientes bien.
Y eso puede generar mucha confusión.
En esos casos, puede haber información importante que no está llegando a la consulta.
No porque alguien esté haciendo algo mal, sino porque simplemente no se está viendo el panorama completo.
¿Qué puede ser útil compartir en tu consulta?
Puede ser útil, y darte más seguridad, llevar contigo un listado de tus síntomas y de cómo ha sido tu relación con la comida.
Por ejemplo:
Cambios en tu forma de comer (aunque hayan sido con intención de “mejorar”)
Dietas o eliminaciones que has hecho
Miedo o incomodidad al comer ciertos alimentos
Cambios en tu apetito, hambre o saciedad
Periodos de restricción o de descontrol
Conductas para intentar compensar después
Horarios irregulares o largos periodos sin comer
Sé que para algunas personas puede ser desafiante compartir esta información.
A veces hay vergüenza, incomodidad… o simplemente no se sabe cómo explicarlo.
Puedes adaptarlo a la forma en que se sienta más segura para ti, y hacerlo a tu propio ritmo.
¿Qué puedes observar sobre tus síntomas?
Si te hace sentido, puedes llevar un pequeño registro para notar patrones.
Solo como guía para entender mejor lo que está pasando.
Puedes observar dos cosas:
-> qué tan seguido aparecen -> qué tan intensos se sienten
Síntomas digestivos, puedes poner atención a:
Gases (eructos o flatulencias)
Inflamación abdominal
Náusea
Estreñimiento
Diarrea
Dolor o incomodidad abdominal
Reflujo o acidez
Sensación de evacuación incompleta
Dificultad para tragar (si aplica)
¿Cómo registrarlo?
Puedes hacerlo de forma sencilla:
Frecuencia: ¿Aparece todos los días, algunos días o solo ocasionalmente?
Intensidad: ¿Es leve, moderado o intenso?
También puede ser útil notar:
Desde cuándo comenzaron los síntomas
Si han cambiado con el tiempo
Qué parece empeorarlos o aliviarlos
Si aparecen antes, durante o después de comer
Si cambian según lo que comes… o cuánto tiempo pasas sin comer
Si hay momentos del día donde es más frecuente
Toda esta información puede parecer mucha… pero puede ayudarte a que tu consulta sea más clara y completa.
Poner sobre la mesa esas partes importantes de tu historia
puede hacer la diferencia para comenzar un tratamiento más efectivo.




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